domingo, 4 de julio de 2010

Postales desde las "Channel Islands"




La tierra y el mar se disputan la geografía en acantilados rocosos y multicoloreados; texturas de ave, roca y líquen que cuelgan de las patas de las bandadas de pelícanos vigilantes, inquietas manchas de pintura blanca. El tiempo fluye lento en el ondular de las colinas doradas, el baile de las olas, las ocasionales zambullidas quirúrgicas de los pájaros, los suaves murmullos del agua en las cuevas costeras.

domingo, 30 de mayo de 2010

domingo, 16 de mayo de 2010

Atardecer

El mar es una balsa
de mercurio azulado
bajo un cielo encrespado
de hebras de ascua y nube.
Las olas se rizan vibrantes
en el ansia imposible
de fundirse con la orilla,
aman a a la arena
con los abrazos rítmicos
de sus fractales de espuma.

sábado, 15 de mayo de 2010

La catedral de Fourier. Autodeconstrucción



Y tras la reconstrucción, la deconstrucción motivada por mi propia incapacidad para filtrar detalles, e inspirada inicialmente por los conceptos físicos del grupo de renormalización y teorías efectivas.

domingo, 11 de abril de 2010

Reconstrucción n. Final. Principio.




Este dibujo representa lo mejor y lo peor de mí mismo, como bien saben los que me conocen. Llegó el momento del final. El reto autoimpuesto se ha acabado. Extravagante, irracional, obsesivo. Pero una fuente de autoconocimiento. Hemos recorrido mucho juntos, y ahora hay un sentimiento de partida extraño. Los dos nos miramos con sonrisas nostálgicas pero con el corazón aligerado, reivindicando el placer y la autenticidad de lo innecesario. La reconstrucción no era la de una fachada de catedral. Y siempre estará inacabada. Siempre tiene que haber nuevas páginas en blanco.

viernes, 9 de abril de 2010

Nueva York

Precipicios de piedra,
gargantas de sombra hacia el cielo,
caleidoscopios de furia audiovisual,
la desintegración de la mente moderna,
selva mineral presionando
la abstracción ortogonal
de un desierto verde,
bosque cristalográfico
bajo una lluvia de líneas punzantes
que se clavan euclídeas en el hormigón.
Nubes paseándose entre prismas,
los haces de luz perdiéndose en las esquinas,
reflejos resonando
en las facetas del mediodía,
la tarde consumiéndose ardiente sobre el mar.
La indiferencia desterrada,
la conciencia fragmentada
en la maraña oscura
de un cuadro de Pollock,
derritiéndose lentamente
sobre los doce compases
de una canción de blues.